¡La mayoría de empresas fallan por no saber esto!

En lugar de Capacitar, busquemos Aprender.
— Willy Gómez

Es increíble el auge de oportunidades de capacitación que hoy en las empresas se promueve. Esto es genial, pero tristemente sus resultados son bajos en términos de aprendizaje y no se diga de rentabilidad corporativa. Partiendo de la premisa que Enseñar no es lo mismo que Aprender, vemos como en las organizaciones se da por sentado que enviar a alguien a un curso es sinónimo de aprendizaje; y en la práctica vemos que este postulado no siempre es verdadero.

Según Robert Feldman podemos entender el aprendizaje cómo un proceso de cambio relativamente permanente de una persona generado por la experiencia. Esto difiere de nuestra concepción de aprendizaje tradicional que se limita solamente a la adquisición de conocimientos o destrezas. El aprendizaje debe verse reflejado en los dominios de conocimiento, destrezas y lo más importante en el dominio actitudinal.

Nuestra tentación organizacional acerca del aprendizaje es que enseñamos como fuimos enseñados. Si en lugar de este pensamiento, lo replanteamos entendiendo que aprendemos mejor cómo aprendimos.

planes.jpg

Kaplan y Norton, establecen una de las teorías sobre operativización de la estrategia más difundida, el Balanced Scorecard (Balance Tanteador). Esta teoría estratégica establece que los resultados financieros de la organización dependen de qué tan bien se haga su propuesta de valor con los clientes, lo cual a su vez es el resultado de qué tan bien se haga a lo interno de la organización en sus procesos, pero esto es el resultado de la capacidad de la organización de alinear su aprendizaje y su crecimiento. Es decir, podemos inferir que el aprendizaje corporativo es la base para el crecimiento financiero o dicho de otra manera,  el crecimiento financiero es el resultado del aprendizaje corporativo.

Por lo anterior invertir en la capacitación de la corporación hace sentido al tener una vinculación directa en las finanzas de la organización. Por lo cual hace sentido que cómo organizaciones sigamos invirtiendo en capacitación, pero el clamor es para que esas cantidades invertidas en capacitaciones puedan verse realmente reflejados en el factor financiero de la organización. Sí entendemos que aprendizaje está relacionado directamente con la modificación de la conducta, podremos estar seguros qué existe aprendizaje hasta que exista un cambio evidente en la conducta de la persona.

Por: Willy Gómez
The Learning Group
wgomez@thelearningroup.com

Comunicación TLG